Pensé para mis adentros: ¿Ella? ¿Y qué puede saber ella de fotografía? Pero no era momento propicio para andar pensando. Cuando miré a mi alrededor, ¡iba avanzando hacia la procesión con un hacha!
Pues la verdad es que era toda una curiosidad, esa Morgan le Fay. He conocido a bastantes clases de mujeres en mi época, pero a todas les ganaba en variedad. Y qué episodio tan marcadamente propio de ella. No tenía ni la más remota idea de cómo fotografiar una procesión; pero, al encontrarse indecisa, era muy propio de ella intentar hacerlo con un hacha.