Then such a delirium of silly laughter overtook him that he reeled about like a drunken man, and presently fetched up against one of our wires.
His mouth is spread open yet; apparently he is still laughing. I suppose the face will retain that petrified laugh until the corpse turns to dust.
El Jefe no se ha movido jamás; duerme como una piedra. Si no despierta hoy, comprenderemos qué clase de sueño es, y su cuerpo será llevado entonces a un lugar en uno de los rincones remotos de la cueva donde nadie lo encuentre jamás para profanarlo.
En cuanto al resto de nosotros... bueno, se ha acordado que si cualquiera de nosotros logra escapar con vida de este lugar, escribirá el hecho aquí y ocultará fielmente este manuscrito con el Jefe, nuestro querido y buen líder, a quien pertenece, ya esté vivo o muerto.