CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/A Connecticut Yankee in King Arthur’s CourtPublic
Página 168 de 452
Table of Contents

XIX. De la caballería andante como oficio

“Ah, tal vez por hallarse mi cabeza turbada por los múltiples asuntos a que las confusiones de estos acaecidos y afortunados sucesos, por los cuales no yo solo ni vos solo, sino cada uno de nosotros, según me parece—”

“No, no es tu cabeza, Sandy. Tu cabeza está bien, hasta cierto punto, pero tú no sabes de negocios; ahí es donde está el problema. Eso te incapacita para discutir sobre negocios, y te equivocas al intentar hacerlo siempre.

Sin embargo, dejando eso a un lado, fue una buena redada, de todos modos, y cosechará una hermosa reputación en la corte de Arturo.

Y a propósito de los vaqueros, qué país tan curioso este para mujeres y hombres que nunca envejecen. Ahí tienes a Morgan le Fay, tan fresca y joven como una polluela de Vassar, según parece, y aquí está este viejo duque de las Marcas del Sur todavía dando tajos con espada y lanza a su edad, después de haber criado a la familia que ha criado. Según tengo entendido, sir Gawain mató a siete de sus hijos, y aún le quedaban seis para que sir Marhaus y yo los redujéramos.

Y luego estaba aquella doncella de sesenta inviernos de edad que todavía andaba de excursión por ahí en su helada lozanía⁠—¿Cuántos años tienes, Sandy?”.

Era la primera vez que tropezaba con un rincón quieto en ella. El molino había cerrado por reparaciones, o algo así.

168