un deleite de inusual interés en lo que respecta a torneos. Los n ombres de los artistas son garantía de un buen entretenimienTo. La taquilla se abrirá al mediodía del 13; la entra- da, 3 centavos; asieTos reservados, 5; los fondos se destinarán al hospital. E1 par real y toda la Corte esta- rán presentes. A excepción de estos, la prensa y el clero, la lista de cortesías queda estricta- mente suspen¶ida. Por la presente se advier- te a los concurrentes que no compren en- tradas a los revendedores; no serán válidas en la puerta. Todo el mundo conoce y quiere al Jefe, tod_o_ el mundo conoce y quiere a Sir Sag.; vamos, démosles a los muchachos una buena des- pedida. RecuErde, lo recaudado va para una gran y libre obra benéfica, y una cuya amplia be- nevolencia extiende su mano amiga, cálida con la sangre de un corazón amo- roso, a todos los que sufren, sin importar raza, credo, condición o color—la única obra de caridad establecida hasta ahora en la tierra que no tiene llave de paso político-religiosa en su compasión, sino que dice: ¡Aquí corre el arroyo, que vengan todos a beber! ¡Aflu- ncia general, todos a una! Trae- 1 al ¡unto vuestros donas y vuestras gomitas y pasadlo bien. Habrá pastel a la ven- ta en el terreNo, y piedras para partirlo; y limonada de circo—tres gotas de jugo de lima por barril de agua. N. B. Este es el primer torneojo bajo la nueva ley, la cu4l permite a cada combatiente usar el arma que prefiera. Conviene que tome nota de
Hasta el día fijado, no se habló en toda Bretaña de otra cosa que de este combate. Todos los demás temas palidecieron hasta volverse insignificantes y desaparecieron de los pensamientos y el interés de los hombres.