CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
Página 130 de 483
Table of Contents

CAPÍTULO CXXX.

tenian por muy cierto que era cosa de mandamiento; y rogó á los dos mejicanos que venian con los de Tepeaca como mensajeros, que volviesen á traer la respuesta, y volvieron; y lo que dijeron era, que no pasásemos adelante y que no volviésemos por donde veniamos, sino que otro dia pensaban tener buenas hartazgas con nuestros cuerpos, mayores que las de Méjico y sus puentes y la de Obtumba; y como aquello vió Cortés comunicólo con todos nuestros capitanes y soldados, y fué acordado que se hiciese un auto por ante escribano que diese fe de todo lo pasado, y que se diesen por esclavos á todos los aliados de Méjico que hubiesen muerto españoles, porque habiendo dado la obediencia á su Majestad, se levantaron, y mataron sobre ochocientos y sesenta de los nuestros y sesenta caballos, y á los demás pueblos por salteadores de caminos y matadores de hombres; é hecho este auto, envióseles á hacer saber, amonestándolos y requiriendo con la paz; y ellos tornaron á decir que si luego no nos volviamos, que saldrian á nos matar; y se apercibieron para ello, y nosotros lo mismo.

Otro dia tuvimos en un llano una buena batalla con los mejicanos y tepeaquenos; y como el campo era labranzas de maíz é maqueyales, puesto que peleaban valerosamente los mejicanos, presto fueron desbaratados por los de á caballo, y los que no los teniamos no estábamos de espacio; pues ver á nuestros amigos de Tlascala tan animosos como peleaban con ellos y les siguieron el alcance; allí hubo muertes de los mejicanos y de Tepeaca muchos, y de nuestros amigos los de Tlascala tres, y hirieron dos caballos, el uno se murió, y tambien hirieron doce de nuestros soldados, mas no de suerte que peligró ninguno.

Pues seguida la vitoria, allegáronse muchas indias y muchachos que se tomaron por los campos y casas; que hombres no curábamos dellos, que los tlascaltecas los llevaban por esclavos.

Pues como los de Tepeaca vieron que con el bravear que hacian los mejicanos que tenian en su pueblo y guarnicion eran desbaratados, y

130