allí alcanzó á saber que Cortés tenia pacificada la provincia de Pánuco é poblada una villa, y habia gastado en la pacificar más de setenta mil pesos de oro, é que habia enviado á suplicar á su majestad le hiciese merced de la gobernacion della, juntamente con la Nueva-España; y como le decian de las cosas heróicas que Cortés y sus compañeros habiamos hecho, y como tuvo nueva que con ducientos y sesenta y seis soldados habiamos desbaratado á Pánfilo de Narvaez, habiendo traido sobre mil y trecientos soldados, con ciento de á caballo y otros tantos escopeteros y ballesteros, y diez y ocho tiros, temió la fortuna de Cortés; é en aquella sazon que estaba el Garay en aquel puerto de Xagua le vinieron á ver muchos vecinos de la isla de Cuba, y viniéronse en su compañía del Garay ocho ó diez personas principales de aquella isla, y le vino á ver el licenciado Zuazo, que habia venido á aquella isla á tomar residencia á Diego Velazquez por mandado de la Real audiencia de Santo Domingo; y platicando el Garay con el licenciado sobre la ventura de Cortés, que temia que habia de tener diferencias con él sobre la provincia de Pánuco, le rogó que se fuese con el Garay en aquel viaje, para ser intercesor entre él y Cortés; y el licenciado Zuazo respondió que no podia ir por entónces sin dar residencia, mas que presto seria allá en Pánuco.
Y luego el Garay mandó dar velas, é va su derrota para Pánuco, y en el camino tuvo un mal tiempo, y los pilotos que llevaba subieron más arriba hácia el rio de Palmas, y surgió en el propio rio dia de señor Santiago, y luego envió á ver la tierra, y á los capitanes y soldados que envió no les pareció buena, y no tuvieron gana de quedar allí, sino que se viniese al propio rio de Pánuco á la poblacion é villa que Cortés habia poblado, por estar más cerca de Méjico; y como aquella nueva le trajeron, acordó el Garay de tomar juramento á todos sus soldados que no le desmampararian sus banderas, é que le obedecerian como á tal capitan general, é nombró alcaldes y regidores y todo lo perteneciente á una villa; dijo que se habia de nombrar la villa Garayana, é mandó desembarcar todos los caballos y soldados de los navíos desembarazados; envió los navíos costa á costa con un capitan que se decia Grijalva, y él y todo su