Gonzalo de Sandoval! ¡en cuán gran cargo os soy, y cómo me quitais de muchos trabajos!»
Y allí todos le alabaron mucho, diciendo que era un muy extremado capitan, y que se podia nombrar entre los muy afamados.
Dejemos destas loas; y luego Cortés le escribió que, para que más justificadamente castigase por justicia á los que fueron en la muerte de tanto español y robos de hacienda y muertes de caballos, que enviaba al alcalde mayor Diego de Ocampo para que se hiciese informacion contra ellos, é lo que se sentenciase por justicia que lo ejecutase; y le mandó que en todo lo que pudiese les aplaciese á todos los naturales de aquella provincia, é que no consintiese que los de Garay ni otras personas ningunas los robasen ni les hiciesen malos tratamientos; y como el Sandoval vió la carta, y que venia el Diego de Ocampo, se holgó dello, y desde á dos dias que llegó el alcalde mayor Ocampo hicieron proceso contra los capitanes y caciques que fueron en la muerte de los españoles, y por sus confesiones, por sentencia que contra ellos pronunciaron, quemaron y ahorcaron ciertos dellos, é á otros perdonaron; y los cacicazgos dieron á sus hijos y hermanos, á quien de derecho les convenia.