isla de Cuba con su mujer, que se decia María de Valenzuela, que estaba rica de las minas y de los buenos indios que tenia el Narvaez; y demás de se lo suplicar el Garay á Cortés con muchos ruegos, la misma mujer de Narvaez se lo habia enviado á suplicar á Cortés por cartas, le dejase ir á su marido; porque, segun parece, se conocian cuando Cortés estaba en Cuba, y eran compadres; y Cortés le dió licencia y le ayudó con dos mil pesos de oro; y cuando el Narvaez tuvo licencia se humilló mucho á Cortés, con prometimientos que primero le hizo que en todo le seria servidor, y luego se fué á Cuba.
Dejemos de más platicar desto, y digamos en qué paró Garay y su armada; y es, que yendo una Noche de Navidad del año de 1523, juntamente con Cortés, á maitines, que los cantaron muy bien, y fray Bartolomé dijo lindamente la Misa del Gallo, despues de vueltos de la iglesia, almorzaron con mucho regocijo, y desde allí á una hora, con el aire que le dió al Garay, que estaba de ántes mal dispuesto, le dió