Y despues de abrazados y despedidos con mucho amor y paz, se despidió el Cristóbal de Olí de Cortés y de toda su casa, y fué á la Villa-Rica, donde estaba toda su armada muy á punto, y en ciertos dias del mes é año que no me acuerdo, se embarcó con todos sus soldados, y con buen tiempo llegó á la Habana, y halló los caballos comprados y todo lo demás de bastimentos, y cinco soldados, que eran personas de calidad, de los que habia echado de Pánuco Diego de Ocampo, porque era muy bandolero y bullicioso; y á estos soldados ya los he nombrado algunos dellos cómo se llamaban, en el capítulo pasado cuando la pacificacion de Pánuco, y por esta causa los dejaré ahora de nombrar; y estos soldados aconsejaron al Cristóbal de Olí, pues que habia fama de tierra rica donde iba, y llevaba buena armada, bien bastecida, y muchos caballos y soldados, que se alzase desde luego á Cortés, y que no le conociese dende allí por superior ni le acudiese con cosa ninguna.
El Briones, otra vez por mí nombrado, se lo habia dicho muchas veces secretamente al Cristóbal de Olí sobre el caso, é al gobernador de aquella isla, que ya he dicho otras muchas veces que se decia Diego Velazquez, enemigo mortal de Cortés; y el Diego Velazquez vino donde estaba la armada, y lo que se concertaron fué, que entre él y Cristóbal de Olí tuviesen aquella tierra de Higueras y Honduras por su majestad, y en su real nombre Cristóbal de Olí, y que el Diego Velazquez le proveeria de lo que hubiese menester, é haria sabidor dello en Castilla á su majestad para que le trujesen la gobernacion; y desta manera se concertó la compañía del armada; y quiero decir la condicion y presencia de Cristóbal de Olí: era valiente por su persona, así á pié como á caballo; era extremado varon, mas no era para mandar, sino para ser mandado, y era de edad de treinta y seis años, natural de cerca de Baeza ó Linares, y su presencia y altor era de buen cuerpo y membrudo y de grande espalda, bien entallado é algo rubio, y tenia muy buena presencia en el rostro, y traia el bezo de bajo siempre como hendido á manera de grieta; en la plática hablaba algo gordo y espantoso, y era de buena conversacion, y tenia otras buenas condiciones de ser franco, y era al principio cuando estaba en Méjico