de oro, y á otros perdonaba los tributos; y sobre todo, mandaba ir muy grandes capitanes y guarniciones de gente de guerra para que mirasen no les entrásemos en sus tierras; y les enviaba á decir que peleasen muy reciamente con nosotros, no les acaeciese como en lo de Tepeaca, á donde estaba nuestra villa doce leguas.
Para que bien se entiendan los nombres destos pueblos, un nombre es Cachula, otro nombre es Guacachula.
Y dejaré de contar lo que en Guacachula se hizo, hasta su tiempo y lugar; y diré cómo en aquel tiempo é instante vinieron de la Villa-Rica mensajeros cómo habia venido un navío de Cuba, y ciertos soldados en él.