CÓMO CORTÉS ENVIÓ Á PEDRO DE ALBARADO Á LA PROVINCIA DE GUATIMALA PARA QUE POBLASE UNA VILLA Y LOS TRAJESE DE PAZ, Y LO QUE SOBRE ELLO SE HIZO.
Pues como Cortés siempre tuvo los pensamientos muy altos y de señorear, quiso en todo remedar á Alejandro Macedonio y con los muy buenos capitanes y extremados soldados que siempre tuvo, despues que se hubo poblado la gran ciudad de Méjico é Guaxaca é Zacatula é Colima é la Veracruz é Pánuco é Guacacualco, y tuvo noticia que en la provincia de Guatimala habia recios pueblos de mucha gente é que habia minas, acordó de enviar á la conquistar y poblar á Pedro de Albarado, é aun el mismo Cortés habia enviado á rogar á aquella provincia que viniesen de paz, é no quisieron venir; é dióle al Albarado para aquel viaje sobre trecientos soldados, y entre ellos ciento y veinte escopeteros y ballesteros, y más, le dió ciento y treinta y cinco de á caballo, cuatro tiros y mucha pólvora, y un artillero que se decia Fulano de Usagre, y sobre ducientos tlascaltecas y cholultecas, y cien mejicanos, que iban sobresalientes.
Fray Bartolomé de Olmedo, que era amigo grande de Albarado, le demandó licencia á Cortés para irse con él é predicar la fe de Jesucristo á los de Guatimala; mas Cortés, que tenia con el fraile siempre harta comunicacion, decia que no, y que iria con Albarado un buen clérigo que habia venido de España con Garay, é que tuviese voluntad de quedarse para predicar la pascua del Nacimiento de Jesucristo; mas el fraile tanto le cansó, que se hubo de ir con Albarado, aunque con poca voluntad de Cortés, que siempre con él hablaba de todos los negocios.
Y despues de dadas las instrucciones en que le mandaba á Albarado que con toda diligencia procurase de los atraer de paz sin darles guerra, é que