secretamente la llevaban de noche á herrar y las apreciaban en lo que valian y les echaban el hierro y pagaban el quinto; y otras muchas se quedaban en nuestros aposentos, y deciamos que eran naborías que habian venido de paz de los pueblos comarcanos y de Tlascala.
Tambien quiero decir que como ya habia dos ó tres meses pasados que algunas de las esclavas que estaban en nuestra compañía y en todo el real conocian á los soldados cuál era bueno é cuál malo, y trataba bien á las indias naborías que tenia ó cuál las trataba mal, y tenian fama de caballeros, y de otra manera cuando las vendian en el almoneda, y si las sacaban algunos soldados que las tales indias ó indios no les contentaban ó las habian tratado mal, de presto se les desaparecian que no las vian más, y preguntar por ellas era por demás; y en fin, todo se quedaba por deuda en los libros del Rey, ansí en lo de las almonedas y los quintos; y al dar las partes del oro se consumió, que ningunos ó muy pocos soldados llevaron partes, porque ya lo debian, y aun muchos más pesos de oro que despues cobraron los oficiales del Rey.
Dejemos esto, y digamos cómo en aquella sazon vino un navío de Castilla, en el cual vino por tesorero de su majestad un Julian de Alderete, vecino de Tordesillas, y vino un Orduña el viejo, vecino que fué de la Puebla, que despues de ganado Méjico trajo cuatro ó cinco hijas, que casó muy honradamente; era natural de Tordesillas; y vino un fraile de San Francisco que se decia fray Pedro Melgarejo de Urrea, natural de Sevilla, que trajo unas bulas de señor San Pedro, y con ellas nos componian si algo éramos en cargo en las guerras en que andábamos; por manera que en pocos meses el fraile fué rico y compuesto á Castilla; trajo entónces por comisario y quien tenia cargo de las bulas á Jerónimo Lopez, que despues fué secretario en Méjico; vinieron un Antonio Carvajal, que ahora vive en Méjico, ya muy viejo, capitan que fué de un bergantin; y vino Jerónimo Ruiz de la Mota, yerno que fué, despues de ganado Méjico, del Orduña, que ansimismo fué capitan de un bergantin, natural de Búrgos; y vino un Briones, natural de Salamanca; á este