DEL CONCIERTO Y ÓRDEN QUE SE DIÓ EN NUESTRO REAL PARA IR CONTRA NARVAEZ, Y EL RAZONAMIENTO QUE CORTÉS NOS HIZO, Y LO QUE RESPONDIMOS.
Llegados que fuimos al riachuelo que ya he dicho, que estará obra de una legua de Cempoal, y habia allí unos buenos prados, despues de haber enviado nuestros corredores del campo, personas de confianza, nuestro capitan Cortés á caballo nos envió á llamar, así á capitanes como á todos los soldados, y de que nos vió juntos dijo que nos pedia por merced que callásemos; y luego comenzó un parlamento por tan lindo estilo y plática, tan bien dichas cierto otras palabras más sabrosas y llenas de ofertas, que yo aquí no sabré escribir; en que nos trajo á la memoria desde que salimos de la isla de Cuba, con todo lo acaecido por nosotros hasta aquella sazon, y nos dijo:
—«Bien saben vuestras mercedes que Diego Velazquez, gobernador de Cuba, me eligió por capitan general, no porque entre vuestras mercedes no habia muchos caballeros que eran merecedores dello; y saben que creisteis que veniamos á poblar, y así se publicaba y pregonó; y segun han visto, enviaba á rescatar; y saben lo que pasamos sobre que me queria volver á la isla de Cuba á dar cuenta á Diego Velazquez del cargo que me dió, conforme á su instruccion; pues vuestras mercedes me mandastes y requeristes que poblásemos esta tierra en nombre de su majestad, como, gracias á nuestro Señor, la tenemos poblada, y fué cosa cuerda; y demás desto, me hicistes vuestro capitan general y justicia mayor della, hasta que su majestad otra cosa sea servido mandar.
»Como ya he dicho, entre algunos de vuestras mercedes hubo algunas pláticas de tornar á Cuba, que no lo quiero más declarar, pues á manera