É que le hemos pedido por merced que si trae provisiones de su majestad que envie los originales para ver y entender si vienen con la Real firma y ver lo que en ellas se contiene, para que luego que lo veamos, los pechos por tierra para obedecerla; é que no ha querido hacer lo uno ni lo otro, sino tratarnos mal de palabra y revolver la tierra; que le pedimos y requerimos de parte de Dios y del Rey nuestro señor que dentro en tres dias envie á notificar los despachos que trae con escribano de su majestad, é que cumpliremos como mandado del Rey nuestro señor todo lo que en las reales provisiones mandare; que para aquel efeto nos hemos venido á aquel pueblo de Panguenezquita, por estar más cerca de su Real; é que si no trae las provisiones y se quisiere volver á Cuba, que se vuelva y no alborote más la tierra, con protestacion que si otra cosa hace, que iremos contra él á le prender y enviallo preso á nuestro Rey y señor, pues sin su Real licencia nos viene á dar guerra é desasosegar todas las ciudades; é que todos los males é muertes y fuegos y menoscabos que sobre esto acaecieren, que sea á su cargo, y no al nuestro; y esto se escribe ahora por carta misiva, porque no osa ningun escribano de su majestad írselo á notificar, por temor no le acaezca tan gran desacato como el que se tuvo con un oidor de su majestad, y que ¿dónde se vió tal atrevimiento de le enviar preso?
Y que allende de lo que dicho tiene, por lo que es obligado á la honra y justicia de nuestro Rey, que le conviene castigar aquel gran desacato y delito, como capitan general y justicia mayor que es de aquesta Nueva-España, le cita y emplaza para ello, y se lo demandará usando de justicia, pues es crímen læsæ majestatis lo que ha tentado, é que hace á Dios testigo de lo que ahora dice; y tambien le enviamos á decir que luego volviese al cacique gordo las mantas y ropa y joyas de oro que le habian tomado por fuerza, y ansimismo las hijas de señores que nos habian dado sus padres, y mandase á sus soldados que no robasen á los indios de aquel pueblo ni de otros.
Y despues de puesta su cortesía y firmada de Cortés y de nuestros capitanes y algunos soldados, iba allí mi firma; y entónces se fué con el