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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CLVII.

—«Pared blanca, papel de nécios.»

Y amanecia más adelante:

—«Y aun de sábios y verdades.»

Y aun bien supo Cortés quién lo escribia, y fué un Fulano Tirado, amigo de Diego Velazquez, yerno que fué de Ramirez el viejo, que vivia en la Puebla, y un Villalóbos, que fué á Castilla, y otro que se decia Mansilla, y otros que ayudaban de buena para Cortés á los puntos que le tiraban; y de tal manera andaba la cosa, que fray Bartolomé de Olmedo le dijo á Cortés que no permitiese que aquello pasase adelante, sino que con cordura vedase que no escribiesen en la pared.

Fué buen consejo, y mandó Cortés que no se atreviese ninguno á poner letreros ni perques de malicias; que castigaria á los desvergonzados que escribiesen con graves penas, y á fe que aprovechó.

Dejemos desto, y digamos que, como habia muchas deudas entre nosotros, que debiamos de ballestas á cuarenta y á cincuenta pesos, y de una escopeta ciento, y de un caballo ochocientos, y mil, y á veces más, y una espada cincuenta, y desta manera eran tan caras las cosas que habiamos comprado; pues un cirujano que se llamaba maestre Juan, que curaba algunas malas heridas y se igualaba por la cura á excesivos precios, y tambien un médico que se decia Murcia, que era boticario y barbero, tambien curaba; y otras treinta trampas y zarrabusterías que debiamos, demandaban que les pagásemos de las partes que nos daban; y el remedio que Cortés dió fué, que puso dos personas de buena conciencia, que sabian de mercaderías, que apreciasen qué podian valer las mercaderías y cosas de las que habiamos tomado fiado, y que lo apreciasen; llamábanse los apreciadores el uno Santa Clara, persona muy honrada, y el otro se decia fulano de Llerena; y se mandó que todo aquello que aquellos apreciadores dijesen que valía cada cosa de las que nos habian vendido, y las curas que nos habian hecho los cirujanos, que pasasen por ello; é que si no teniamos dineros, que aguardasen por ello tiempo de dos años.

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