los principales, desque supieron que estaban ya cerca de su pueblo, le salieron á recebir de paz, y les llevaron á aposentar en lo más poblado del pueblo, adonde el cacique tenia sus adoratorios y sus grandes aposentos, y estaban las casas muy juntas unas de otras y son de paja; porque en aquella provincia no tenian azuteas, porque es tierra muy caliente; y dijo fray Bartolomé á Albarado, con sus capitanes y soldados, que no era bien aposentarse en aquellas casas tan juntas unas de otras, porque si ponian fuego no se podrian valer; y parecióle bien el consejo á Albarado, y fué acordado que se fuesen en cabo del pueblo; y como fué aposentado, el cacique le llevó muy grandes presentes de oro y bien de comer, y cada dia que allí estuvieron le llevó presentes muy ricos de oro; y como el Albarado vido que tanto oro tenian, le mandó hacer unas estriberas de oro fino, de la manera de otras que le dió para que por ellas las hiciese, y se las trajeron hechas; y dende á pocos dias echó preso al cacique porque le dijeron los de Teguantepeque al Pedro de Albarado que le queria dar guerra toda aquella provincia, é que cuando le aposentaron entre aquellas casas donde estaban los ídolos y aposentos, que era por les quemar é que allí muriesen todos; y á esta causa le echó preso.
Otros españoles de fe y de creer dijeron que por sacalle mucho oro, é sin justicia murió en las prisiones; ahora sea lo uno ó lo otro, aquel cacique dió á Pedro de Albarado más de treinta mil pesos, y murió de enojo y de la prision; y aunque fray Bartolomé de Olmedo le animaba y consolaba, no bastó para que no se muriese encorajado y de pesar; é quedó á un su hijo el cacicazgo, y le sacó Albarado mucho más oro que al padre; y luego envió á visitar los pueblos de la comarca, y los repartió entre los vecinos, y pobló una villa que se puso por nombre Segura, porque los más vecinos que allí poblaron habian sido de ántes vecinos de Segura de la Frontera, que era Tepeaca.
Y como esto tuvo hecho, y tenia ya llegado buena suma de pesos de oro, y se lo llevaba á Méjico para dar á Cortés; y tambien le dijeron que Cortés