CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
Página 202 de 483
Table of Contents

CAPÍTULO CXLI.

se decir ni qué respondelles, ni dar remedio á los unos ni á los otros; porque habia visto que estábamos muchos de nuestros soldados heridos y dolientes, y se habian muerto ocho de dolor de costado y de echar sangre cuajada, revuelta con lodo, por la boca y narices; y era del quebrantamiento de las armas que siempre traiamos á cuestas, é de que á la continua íbamos á las entradas, y de polvo que en ellas tragábamos; y demás desto, viendo que se habian muerto tres ó cuatro soldados de heridas, que nunca parábamos de ir á entrar, unos venidos y otros vueltos.

La respuesta que les dió á los primeros pueblos fué que les halagó y dijo que iria presto á les ayudar, y que entre tanto que iba, que se ayudasen de otros pueblos sus vecinos, y que esperasen en campo á los mejicanos, y que todos juntos les diesen guerra, é que si los mejicanos viesen que les mostraban cara y ponian fuerzas contra ellos, que temerian, é que ya no tenian tantos poderes los mejicanos para les dar guerra como solian, porque tenian muchos contrarios; y tantas palabras les dijo con nuestras lenguas, é les esforzó, que reposaron algo sus corazones, y no tanto, que luego demandaron cartas para dos pueblos sus comarcanos, nuestros amigos, para que les fuesen á ayudar.

202