de decir, ayer pasó, y fué muy santa y buena nuestra quedada, y hemos hecho á Dios y á su majestad gran servicio, que esto claro está; ya saben lo que prometimos en nuestras cartas á su majestad, despues de le haber dado cuenta y relacion de todos nuestros hechos, que punto no quedó, é que aquesta tierra es de la manera que hemos visto y conocido della, que es cuatro veces mayor que Castilla, y de grandes pueblos y muy rica de oro y minas, y tiene cerca otras provincias; y cómo enviamos á suplicar á su majestad que no la diese en gobernacion ni de otra cualquiera manera á persona ninguna; y porque creiamos y teniamos por cierto que el Obispo de Búrgos don Juan Rodriguez de Fonseca, que era en aquella sazon presidente de Indias y tenia mucho mando, que la demandaria á su majestad para el Diego Velazquez ó algun pariente ó amigo del Obispo, porque esta tierra es tal y tan buena para dar á un Infante ó gran señor, que teniamos determinado de no dalle á persona ninguna hasta que su majestad oyese á nuestros procuradores, y nosotros viésemos
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CAPÍTULO CXXII.
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