cara; y entónces Pedro de Albarado le socorrió con otros de á caballo, y como venian tantos escuadrones, é yo y otros soldados les haciamos cara, Sandoval nos mandó que poco á poco nos retrajésemos porque no les matasen los caballos; é porque no nos retraiamos de presto como quisiera, dijo:
—«¿Quereis que por amor de vosotros me maten á mí y á todos aquestos caballeros? Por amor de Dios, hermanos, que os retrayais.»
Y entónces le tornaron á herir á él y á su caballo; y en aquella sazon echamos á los amigos fuera de la calzada, y poco á poco, haciendo cara, y no vueltas las espaldas, como quien va haciendo represas, unos ballesteros y escopeteros tirando y otros armando y otros cebando sus escopetas, y no soltaban todos á la par; y los de á caballo que hacian algunas arremetidas, y el Pedro Moreno Medrano con sus tiros en armar y tirar; y por más mejicanos que llevaban las pelotas, no les podian apartar, sino que todavía nos iban siguiendo, con pensamiento que aquella noche nos habian de llevar á sacrificar.