ello estaban aparejados, y muchos más que Guatemuz enviaba para guardar la puente; y como Cortés vió que habia gran número de contrarios, hizo que se retraia y mandaba echar los amigos fuera de la calzada, porque creyesen que de hecho se iban retrayendo; y le iban siguiendo al principio poco á poco, y cuando vieron que de hecho hacia que iba huyendo, van tras él todos los poderes que en aquella calzada le daban guerra; y como Cortés vió que habia pasado algo adelante de las casas á donde estaba la celada, tiraron dos tiros juntos, que era señal de cuándo habiamos de salir de la celada, y salen los de á caballo primero, y salimos todos los soldados y dimos en ellos á placer; pues luego volvió Cortés con los suyos y nuestros amigos los tlascaltecas, é hicieron gran matanza.
Por manera que se hirieron y mataron muchos, y desde allí adelante no nos seguian al tiempo del retraer; y tambien en el real de Pedro de Albarado les echó una celada, mas no tan buena como esta; y en aquel dia no me hallé yo en nuestro real con Pedro de Albarado por causa que Cortés me mandó que para la celada quedase con él.
Dejemos desto, y digamos cómo estábamos ya en el Tatelulco, y Cortés nos mandó que pasásemos todas las capitanías á estar con él, é que allí velásemos, por causa que veniamos más de media legua desde el real á batallar con los mejicanos; y estuvimos allí tres dias sin hacer cosa que de contar sea, porque nos mandó que no les entrásemos más en la ciudad ni les derrocásemos más casas, porque les queria tornar á requerir con las paces; y en aquellos dias que allí estuvimos en el Tatelulco envió Cortés á Guatemuz rogándole que se diese y no hubiese miedo, y con grandes ofrecimientos que le prometia que su persona seria muy acatada y honrada dél, y que mandaria á Méjico y á todas sus tierras y ciudades como solia; y les envió bastimentos y regalos, que eran tortillas y gallinas y cerezas y tunas y caza, é que no tenian otra cosa; y el Guatemuz entró en consejo con sus capitanes, y lo que le aconsejaron fué, que dijese que queria paz, é que aguardarian tres dias, é que al cabo de los tres dias se