CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
Página 440 de 483
Table of Contents

CAPÍTULO CLXIV.

barrancas muchos escuadrones de guerreros para en viendo arder las casas juntarse con los de Utatlan, dar en nosotros los unos por una parte é los otros por otra, é con el fuego é humo no se podrian valer, é que entónces los quemarian vivos; y como el Pedro de Albarado entendió el gran peligro en que estaban, de presto mandó á sus capitanes é á todo su ejército que sin más tardar se saliesen al campo, y les dijo el peligro que tenian; y como lo entendieron, no tardaron de se ir á lo llano cerca de unas barrancas, porque en aquel tiempo no tuvieron más lugar de salir á tierra llana de en medio de tan recios pasos; é á todo esto el Pedro de Albarado mostraba buena voluntad á los caciques y principales de aquel pueblo y de otros comarcanos, y les dijo que porque los caballos eran acostumbrados de andar paciendo en el campo un rato del dia, que por esta causa se salió del pueblo, porque estaban muy juntas las casas y calles; y los caciques estaban muy tristes porque ansí los vieron salir; é ya el Pedro de Albarado no pudo más disimular la traicion que tenian urdida, y sobre ello y sobre los escuadrones que tenia juntos en las barrancas mandó prender al cacique de aquel pueblo y por justicia le mandó quemar.

Fray Bartolomé de Olmedo pidió á Albarado que queria ver si podria enseñarle y predicarle la fe de Cristo para le bautizar; y el Fraile pidió un dia de término, y no lo hizo en dos; pero al fin quiso Jesucristo que el cacique se hizo cristiano, y le bautizó el Fraile, y pidió á Albarado que no le quemasen, sino que le ahorcasen, y el Albarado se lo concedió, y dió el señorío á su hijo, y luego se salió á tierra llana fuera de las barrancas, y tuvo guerra con los escuadrones que tenian aparejados para el efeto que he dicho; y despues que hubieron probado sus fuerzas y la mala voluntad con los nuestros, fueron desbaratados.

Y dejemos de hablar de aquesto, y digamos cómo en aquella sazon en un gran pueblo que se dice Guatimala se supo las batallas que Pedro de Albarado habia habido despues que entró en la provincia, y en todas habia sido vencedor, y que al presente estaba en tierra de Utatlan, y que

440