con los soldados señalados, poniéndose esfuerzo unos á otros.
Pues mi capitan Pizarro, con quien habiamos de tomar la artillería, que era la cosa de más peligro, y habiamos de ser los primeros que habiamos de romper hasta los tiros, tambien decia con mucho esfuerzo cómo habiamos de entrar y calar nuestras picas hasta tener la artillería en nuestro poder, y cuando se la hubiésemos tomado, que con ella misma mandó á nuestros artilleros, que se decian Mesa y el siciliano Aruega, que con las pelotas que estuviesen por descargar se diese guerra á los del aposento de Salvatierra.
Tambien quiero decir la gran necesidad que teniamos de armas, que por un peto ó capacete ó casco ó babera de hierro diéramos aquella noche cuanto nos pidieran por ello y todo cuanto habiamos ganado; y luego secretamente nos nombraron el apellido que habiamos de tener estando batallando, que era Espíritu Santo, Espíritu Santo; que esto se suele hacer secreto en las guerras porque se conozcan y apelliden por el nombre, que no lo sepan unos contrarios de otros; y los de Narvaez tenian su apellido y voz Santa María, Santa María.