que irian con ellos diez de sus compañeros para ver los pasos y tierra, para ir á dar guerra á sus contrarios los minxes; y esto no lo decia el Sandoval sino para que viésemos los pueblos y minas donde sacaban el oro que trajeron; y desta manera los despidió, excepto á tres dellos, que mandó que quedasen para ir con nosotros; y luego despachó para ir á ver los pueblos y minas, como he dicho, á un soldado que se decia Alonso del Castillo el de lo pensado; y me mandó el Sandoval que yo fuese con él, y otros seis soldados, y que mirásemos muy bien las minas y la manera de los pueblos.
Quiero decir por qué se llamaba aquel capitan que iba con nosotros por caudillo Castillo el de lo pensado, y es por esta causa que diré.
En la capitanía del Sandoval habia tres soldados que tenian por renombre Castillos: el uno dellos era muy galan, y preciábase dello en aquella sazon, que era yo, y á esta su causa me llamaban Castillo el Galan; los otros dos Castillos, el uno dellos era de tal calidad, que siempre estaba pensativo, y cuando hablaban con él se paraba mucho más á pensar lo que habia de decir, y cuando respondia ó hablaba era un descuido ó cosas que teniamos que reir, y por esto le llamábamos Castillo de los pensamientos; y el otro era Alonso del Castillo, que ahora iba con nosotros, que de repente decia cualquiera cosa, y respondia muy á propósito de lo que preguntaban, y se decia Castillo el de lo pensado.
Dejemos de contar donaires, y volvamos á decir cómo fuimos á aquella provincia á ver las minas, y llevamos muchos indios de los de aquellos pueblos, y con unas como hechuras de bateas lavaron en tres rios delante de nosotros, y en todos tres sacaron oro, é hincheron cuatro cañutillos dello, que era cada uno del tamaño de un dedo de la mano, el de en medio, y eran poco ménos que cañones de patos de Castilla, y con aquella muestra de oro volvimos donde estaba el Gonzalo de Sandoval, y se holgó, creyendo que la tierra era rica; y luego entendió en hacer los repartimientos de aquellos pueblos y provincia á los vecinos que habian