iban muchos mejicanos nuestros amigos, por se vengar de lo que les robaron en el puerto y camino malo, como dicho tengo, mataron y cautivaron muchos indios, y aun el cacique y su capitan murieron ahorcados despues que hubieron vuelto lo que habian robado; y esto hecho, Cortés mandó á los mejicanos que no hiciesen más daño, y luego envió á llamar de paz á todos los principales y papas de aquella poblacion, los cuales vinieron y dieron la obediencia á su majestad; y el cacicazgo mandó que lo tuviese un hermano del cacique que habian ahorcado, y los dejó en sus casas pacíficos y muy bien castigados, y entónces se volvió á Méjico.
Y ántes que pase adelante, quiero decir que en todas las provincias de la Nueva-España otra gente más sucia y mala y de peores costumbres no la hubo como esta de la provincia de Pánuco, y sacrificadores y crueles en demasía, y borrachos y sucios y malos, y tenian otras treinta torpezas; y si miramos en ello, fueron castigados á fuego y á sangre dos ó tres veces, y otros mayores males les vino en tener por gobernador á Nuño de Guzman, que desque le dieron la gobernacion, los hizo casi á todos esclavos y los envió á vender á las islas, segun más largamente lo diré en su tiempo y lugar.