se decia Fulano de Sotelo, natural de Sevilla, y luego Cortés mandó deshacer el trabuco.
Dejemos desto, y digamos que como vió que el trabuco era cosa de burla, acordó que con todos doce bergantines fuese en ellos Gonzalo de Sandoval por capitan general y entrase en el rincon de la ciudad adonde se habia retraido Guatemuz, el cual estaba en parte que no podian entrar en sus palacios y casas sino por el agua, y luego Sandoval apercibió á todos los capitanes de los bergantines; y lo que hizo diré adelante cómo y de qué manera pasó.