CÓMO ESTANDO EN CASTILLA NUESTROS PROCURADORES RECUSARON AL OBISPO DE BÚRGOS, Y LO QUE MÁS PASÓ.
Ya he dicho en los capítulos pasados que don Juan Rodriguez de Fonseca, Obispo de Búrgos é Arzobispo de Rosano, que así se nombraba, hacia mucho por las cosas de Diego Velazquez, y era contrario de las de Cortés y á todas las nuestras; y quiso nuestro Señor Jesucristo que en el año de 1521 fué elegido en Roma por Sumo Pontífice nuestro muy Santo Padre el Papa Adriano de Lobayna, y en aquella sazon estaba en Castilla por gobernador della y residia en la ciudad de Vitoria, y nuestros procuradores fueron á besar sus santos piés y un gran señor aleman, que era de la cámara de su majestad, que se decia mosiur de Lasoa, le vino á dar el parabien del Pontificado por parte del Emperador nuestro señor á Su Santidad, y el mosiur de Lasoa tenia noticia de los heróicos hechos y grandes hazañas que Cortés y todos nosotros habiamos hecho en la conquista desta Nueva-España, y los grandes, muchos, buenos y notables servicios que siempre haciamos á su majestad, y de la conversion de tantos millares de indios que se convertian á nuestra santa fe; y parece ser aquel caballero aleman suplicó al santo Padre Adriano que fuese servido entender muy de hecho en las cosas entre Cortés y el Obispo de Búrgos, y Su Santidad lo tomó tambien muy á pechos; porque, allende de las quejas que nuestros procuradores propusieron ante nuestro Santo Padre, le habian ido otras muchas personas de calidad á se quejar del mismo Obispo de muchos agravios é sinjusticias que decian que hacia; porque, como su majestad estaba en Flandes, y el Obispo era presidente de Indias, todo se lo mandaba, y era malquisto; y segun entendimos, nuestros procuradores hallaron calor para le osar recusar.