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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CLXIV.

tierra é las güertas de cacaguatales, que tenian muchas, é trajeron presos dos principales de aquel pueblo, y el Pedro de Albarado les envió luego aquellos principales, con los que estaban presos del dia ántes, á rogar á los demás caciques vengan de paz, y que les dará todos los prisioneros, y que serán dél muy bien mirados y honrados, y que si no vienen, que les dará guerra como á los de Quetzaltenango é Utatlan, é les cortará sus árboles de cacaguatales y hará todo el daño que pudiere; en fin de más razones, con estas palabras y amenazas luego vinieron de paz y trajeron un presente de oro, y se dieron por vasallos de su majestad, y luego el Pedro de Albarado y su ejército se volvió á Guatimala; é se ocupaba el fray Bartolomé de Olmedo en predicarles la santa fe á los indios, decia Misa en un altar que hicieron, en que pusieron una cruz, que la adoraban ya los indios, como miraban que nosotros la adorábamos; é tambien puso el Fraile una imágen de la Vírgen que habia traido Garay é se la dió cuando muriera; era pequeña, mas muy hermosa, é los indios se enamoraban della, y el Fraile les decia quién era, y ellos la adoraban; é estando algunos dias sin hacer cosa más de lo por mí memorado, vinieron de paz todos los pueblos de la comarca, y otros de la costa del Sur, que se llaman los pipiles; y muchos de aquellos pueblos que vinieron de paz se quejaron que en el camino por donde venian estaba una poblacion que se dice Izcuintepeque, y que eran malos, y que no les dejaban pasar por su tierra y les iban á saquear sus pueblos, y dieron otras muchas quejas dellos; y el Pedro de Albarado los envió á llamar de paz, y no quisieron venir, ántes enviaron á decir muy soberbias palabras; é acordó de ir á ellos con todos los más soldados que tenia, y de á caballo y escopeteros y ballesteros, y muchos amigos de Guatimala, y sin ser sentidos, da una mañana sobre ellos, en que se hizo mucho daño y presa, que valiera más que nunca se hiciera, sino conforme á justicia; que fué mal hecho y no conforme á lo que su majestad mandó.

É ya que hemos hecho relacion de la conquista y pacificacion de Guatimala y sus provincias, y muy cumplidamente lo dice en una memoria que dello tiene hecha un vecino de Guatimala, deudo de los

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