el Cristóbal muy esforzado, y en la vista que el dia ántes dimos á la laguna no nos sucedió bien, decia el Cristóbal de Olí que por culpa de Pedro de Albarado habiamos entrado inconsideradamente; por manera que jamás quiso quedar, y se fué adonde Cortés le mandó, que es Cuyoacoan, y nosotros nos quedamos en nuestro real; y no fué bien apartarse una capitanía de otra en aquella sazon, porque si los mejicanos tuvieran aviso que éramos pocos soldados, en cuatro ó cinco dias que allí estuvimos apartados ántes que los bergantines viniesen, y dieran sobre nosotros y en los de Cristóbal de Olí, corriéramos harto trabajo ó hiciera gran daño.
Y de aquesta manera estuvimos en Tacuba, y el Cristóbal de Olí en su real, sin osar dar más vista ni entrar por las calzadas, y cada dia teniamos en tierra rebatos de muchos mejicanos que salian á tierra firme á pelear con nosotros, y aun nos desafiaban para meternos en parte donde fuesen señores de nosotros y no les pudiésemos hacer ningun daño.
Y dejallo he aquí, y diré cómo Gonzalo de Sandoval salió de Tezcuco cuatro dias despues de la fiesta de Corpus Christi, y se vino á Iztapalapa, que casi todo el camino era de amigos y sujetos de Tezcuco; y como llegó á la poblacion de Iztapalapa, luego les comenzó á dar guerra y á quemar muchas casas de las que estaban en tierra firme, porque las demás casas todas estaban en la laguna; mas no tardó muchas horas, que luego vinieron en socorro de aquella ciudad grandes escuadrones de mejicanos, y tuvo Sandoval con ellos una buena batalla y grandes reencuentros cuando peleaban en tierra; y despues de acogidos á las canoas, les tiraban mucha vara y flecha y piedra, y herian algunos soldados.
Y estando desta manera peleando, vieron que en una sierrezuela que está allí junto á Iztapalapa en tierra firme hacian grandes ahumadas, y que les respondian con otras ahumadas de otros pueblos que están poblados en la laguna, y era señal que se apellidaban todas las canoas de Méjico y de todos los pueblos de alrededor de la laguna, porque vieron á Cortés que