habiamos subido arriba estábamos muertos ó bien heridos, porque donde él estaba no podia ver las vueltas que daba aquel peñol; y luego por señas y por voces y por unas escopetas que soltaron, tuvimos arriba nuestras señas que nos mandaban retraer; y con buen concierto, de socarreña en socarreña bajamos abajo todos descalabrados y corriendo sangre, y las banderas rotas y ocho muertos, y desque Cortés ansí nos vió, dió muchas gracias á Dios; y luego le dijeron lo que habiamos pasado yo y Pedro Barba, porque se lo dijo el mismo Pedro Barba y el alférez Corral estando platicando de la gran fuerza, é que fué maravilla cómo no nos llevaron las galgas de vuelo, segun eran muchas; y aun lo supieron luego en todo el real.
Dejemos todo esto, y digamos cómo estaban muchas capitanías de mejicanos aguardando en partes que no les podiamos ver ni saber dellos, y estaban esperando para socorrer y ayudar á los del peñol; y bien entendieron lo que fué, que no podriamos subilles en la fuerza, y que entre tanto que estábamos peleando tenian concertado que los del peñol por una parte y ellos por la otra darian en nosotros; y como lo tenian acordado, ansí vinieron á les ayudar á los del peñol; y cuando Cortés lo supo que venian mandó luego á los de á caballo y á todos nosotros que fuésemos á encontrar con ellos, y ansí se hizo; y aquella tierra era llana, y á partes habia unas como vegas que estaban entre otros serrejones; y seguimos á los contrarios hasta que llegamos á otro muy fuerte peñol, y en el alcance se mataron muy pocos indios, porque se acogian en partes que no se podian haber.
Pues vueltos á la fuerza que probábamos á subir, é viendo que allí no habia agua ni la habiamos bebido en todo el dia, ni aun los caballos, porque las fuentes que dicho tengo que allí estaban no la tenian, sino lodo; que, como teniamos tantos enemigos, estaban sobre ellas y no las dejaban manar, y á esta causa mudamos nuestro real y fuimos por una vega abajo cerca de otro peñol, que seria del uno al otro obra de legua y media poco más ó ménos, creyendo que hallariamos agua, y no la habia