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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CXXV.

con una pelota y muchos perdigones, é que como venian muchos escuadrones de indios á le quemar los aposentos, que salió á pelear con ellos, é que mandó poner fuego al tiro, é que no salió, y que hizo una arremetida contra los escuadrones que le daban guerra, y cargaban muchos indios sobre él, é que venia retrayéndose á la fuerza y aposento, é que entónces sin poner fuego al tiro salió la pelota y los perdigones y mató muchos indios; y que si aquello no acaeciera, que los enemigos los mataran á todos, como en aquella vez le llevaron dos de sus soldados vivos.

Otra cosa dijo el Pedro de Albarado, y esta sola cosa la dijeron otros soldados, que las demás pláticas sólo el Pedro de Albarado lo contaba; y es, que no tenia agua para beber, y cavaron en el patio, é hicieron un pozo y sacaron agua dulce, siendo todo salado tambien.

Todo fué muchos bienes que nuestro Señor Dios nos hacia.

É á esto del agua digo yo que en Méjico estaba una fuente que muchas veces y todas las más manaba agua algo dulce; que lo demás que dicen algunas personas, que el Pedro de Albarado, por codicia de haber mucho oro y joyas de gran valor con que bailaban los indios, les fué á dar guerra, yo no lo creo ni nunca tal oí, ni es de creer que tal hiciese, puesto que lo dice el Obispo fray Bartolomé de las Casas aquello y otras cosas que nunca pasaron; sino que verdaderamente dió en ellos por metelles temor, é que con aquellos males que les hizo tuviesen harto que curar y llorar en ellos, porque no le viniesen á dar guerra; y como dicen que quien acomete vence, y fué muy peor, segun pareció.

Y tambien supimos de mucha verdad que tal guerra nunca el Montezuma mandó dar, é que cuando combatian al Pedro de Albarado, que el Montezuma les mandaba á los suyos que no lo hiciesen, y que le respondian que ya no era cosa de sufrir tenelle preso, y estando bailando irles á matar, como fueron; y que le habian de sacar de allí y matar á todos los teules que le defendian.

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