Ya he dicho otras veces que así lo teniamos concertado, y habia de andar por rueda; y en cuatro dias que todos trabajamos en ella la teniamos cegada y allanada; y otro tanto hacia Cortés en su real con el mismo concierto, y aun él en persona llevaba adobes y madera hasta que quedaban seguras las puentes y calzadas y aberturas, por tenello seguro á retraer; y Sandoval ni más ni ménos en el suyo, y en nuestros bergantines junto á nosotros, sin temer estacadas; y desta manera les fuimos entrando poco á poco.
Volvamos á los grandes escuadrones que á la continua nos daban guerra, que muy bravosos y vitoriosos se venian á juntar pié con pié con nosotros, y de cuando en cuando, como se mudaban unos escuadrones, venian otros.
Pues digamos el ruido y alarido que traian, y en aquel instante el resonido de la corneta de Guatemuz, y entónces apechugaban de tal arte con nosotros, que no nos aprovechaban cuchilladas ni estocadas que les dábamos, y nos venian á echar mano; y como, despues de Dios, nuestro buen pelear nos habia de valer, teniamos muy reciamente contra ellos, hasta que con las escopetas y ballestas y arremetidas de los de á caballo, que estaban á la continua con nosotros la mitad de ellos, y con nuestros bergantines, que no temian ya las estacadas, les haciamos estar á raya, y poco á poco les fuimos entrando; y desta manera batallábamos hasta cerca de la noche, que era hora de retraer.
Pues ya que nos retraiamos, ya he dicho otras veces que habia de ser con gran concierto, porque entónces procuraban de nos atajar en la calzada y pasos malos; y si de ántes lo procuraban, en estos dias, con la vitoria que habian alcanzado, lo ponian muy por la obra; y digo que por tres partes