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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CXV.

y nuestros corredores del campo descubriendo, é siempre una jornada adelante dos de nuestros soldados grandes peones, personas de mucha confianza, y estos no iban por camino derecho, sino por partes que no podian ir á caballo, para saber é inquirir de indios de la gente de Narvaez.

Pues yendo nuestros corredores del campo descubriendo, vieron venir á un Alonso de Mata, el que decian que era escribano, que venia á notificar los papeles ó traslados de las provisiones, segun dije atrás en el capítulo que dello habla, é á los cuatro españoles que con él venian por testigos, y luego vinieron los dos nuestros soldados de á caballo á dar mandado, y los otros dos corredores del campo se estuvieron en palabras con el Alonso de Mata é con los cuatro testigos; y en este instante nos dimos priesa en andar y alargamos el paso, y cuando llegaron cerca de nosotros hicieron gran reverencia á Cortés y á todos nosotros, y Cortés se apeó del caballo y supo á lo que venian.

Y como el Alonso de Mata queria notificar los despachos que traia, Cortés le dijo que si era escribano del Rey, y dijo que sí; y mandóle que luego exhibiese el título, é que si le traia, que leyese los recados, é que haria lo que viese que era servicio de Dios é de su Majestad; y si no le traia, que no leyese aquellos papeles; é que tambien habia de ver los originales de su Majestad.

Por manera que el Mata, medio cortado é medroso, porque no era escribano de su Majestad, y los que con él venian no sabian qué le decir; y Cortés les mandó dar de comer, y porque comiesen reparamos allí; y les dijo Cortés que íbamos á unos pueblos cerca del real del señor Narvaez, que se decian Tampanequita, y que allí podia enviar á notificar lo que su capitan mandase; y tenia Cortés tanto sufrimiento, que nunca dijo palabra mala del Narvaez, é apartadamente habló con ellos y les untó las manos con tejuelos de oro, y luego se volvieron á su Narvaez diciendo bien de Cortés y de todos nosotros; y como muchos de nuestros soldados

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