é un indio de Cuba á la Nueva-España, y para matalotaje llevaron de las tortugas y los lobos marinos asados, y con agua salobre, y con la carta é aguja de marear, despues de se encomendar á Dios, fueron su viaje, é unas veces con buen tiempo é otras veces con contrario, llegaron al puerto de Calchocuca, que es el rio de Banderas, adonde en aquella sazon se descargaban las mercaderías que venian de Castilla, y dende allí fueron á Medellin, adonde estaba por teniente de Cortés un Simon de Cuenca; y como los marineros que venian en la barca le dijeron al teniente el gran peligro en que estaba el licenciado Alonso Zuazo, luego sin más dilacion el Simon de Cuenca buscó marineros é un navío de poco porte, y con mucho refresco, lo despachó á la isleta adonde estaba el Zuazo; y el Simon de Cuenca le escribió al mismo licenciado cómo Cortés se holgaria mucho con su venida, é ansimismo le hizo saber á Cortés todo lo acaecido, y cómo le envió el navío bastecido; de lo cual se holgó Cortés del buen aviamiento que el teniente hizo, y mandó que en aportando allí al puerto, que le diesen todo lo que hubiese menester, y vestidos y cabalgaduras, é
Table of Contents
CAPÍTULO CLXIII.
432