era capitan dellos Quete Alpopoca, que ya habiamos quemado por justicia, que todos aquellos pueblos que allí venian fueron en ayudar á los teules; y despues que Cortés les hubo oido, puesto que entendia que habian sido con los mejicanos en la muerte de Juan de Escalante y los seis soldados que le mataron en lo de Almería, segun he dicho en el capítulo que dello habla, les mostró mucha voluntad y recibió el presente, y por vasallos del Emperador nuestro señor, y no les demandó cuenta sobre lo acaecido ni se lo trajo á la memoria, porque no estaba en tiempo de hacer otra cosa; y con buenas palabras y ofrecimientos los despachó.
Y en este instante vinieron á Cortés otros pueblos de los que se habian dado por nuestros amigos á demandar favor contra mejicanos, y decian que les fuésemos á ayudar, porque venian contra ellos grandes escuadrones, y les habian entrado en su tierra y llevado presos muchos de sus indios, y á otros habian descalabrado.
Y tambien en aquella sazon vinieron los de Chalco y Talmanalco, y dijeron que si luego no les socorrian que serian perdidos, porque estaban sobre ellos muchas guarniciones de sus enemigos; y tantas lástimas decian, que traian en un paño de manta de nequen pintado al natural los escuadrones que sobre ellos venian, que Cortés no sabia qué