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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CXX.

Entónces dicen que el Narvaez apartó al Juan Velazquez, y le comenzó á decir airado cómo que tales palabras le habia de decir de tener amistad ni paz con un traidor que se alzó á su primo Diego Velazquez con la armada.

Y el Juan Velazquez respondió que Cortés no era traidor, sino buen servidor de su majestad, y que ocurrir á nuestro Rey y señor, como envió é ocurrió, no se le ha de atribuir á traicion, y que le suplica que delante dél no se diga tal palabra.

Y entónces el Narvaez le comenzó á hacer grandes prometimientos que se quedase con él, y que concierte con los de Cortés que se le dén y vengan luego á se meter en su obediencia, prometiéndole con juramento que seria en todo su real el más preeminente capitan, y en el mando segunda persona; y el Juan Velazquez respondió que mayor traicion haria él en dejar al capitan que tiene jurado en la guerra y desamparallo, conociendo que todo lo que ha hecho en la Nueva-España es en servicio de Dios nuestro Señor y de su majestad; que no dejará de acudir á Cortés, como acudia nuestro Rey y señor, y que le suplica que no hable más en ello.

En aquella sazon habian venido á ver á Juan Velazquez todos los más principales capitanes del real de Narvaez, y le abrazaban con gran cortesía, porque el Juan Velazquez era muy de palacio y de buen cuerpo, membrudo, y de buena presencia y rostro y la barba muy bien puesta, y llevaba una cadena muy grande de oro echada al hombro, que le daba vueltas debajo el brazo, y parecíale muy bien, como bravoso y buen capitan.

Dejemos deste buen parecer de Juan Velazquez y cómo le estaban mirando todos los capitanes de Narvaez, y aun nuestro Padre fray Bartolomé de Olmedo tambien le vino á ver y en secreto hablar, y ansimismo el Andrés de Duero y el alguacil mayor Bermudez, y parece ser que en aquel instante ciertos capitanes de Narvaez, que se decian Gamarra y un Juan Yuste, y un Juan Bono de Quejo, vizcaino, y

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