Pues nuestros amigos los mejicanos y tlascaltecas hacian mucho daño en todos aquellos pueblos, y prendieron mucha gente y abrasaron todos los pueblos que por delante hallaban, hasta que el Sandoval tuvo lugar de llegar á la villa de Sant-Estéban del Puerto, y halló los vecinos tales y tan debilitados, unos muy heridos y otros muy dolientes, y lo peor, que no tenian maíz que comer ellos y veinte y ocho caballos; y esto á causa que de noche y de dia les daban guerra, y no tenian lugar de traer maíz ni otra cosa ninguna, é hasta aquel mismo dia que llegó Sandoval no habian dejado de los combatir, porque entónces se apartaron del combate, y despues de haber ido todos los vecinos de aquella villa á ver y hablar al capitan Sandoval, y dalle gracias y loores por los haber venido en tal tiempo á socorrer, le contaron los de Garay que si no fuera por siete ó ocho conquistadores viejos de los de Cortés, que les ayudaron mucho, que corrian mucho riesgo sus vidas, porque aquellos ocho salian cada dia al campo y hacian salir los demás soldados, é resistian que los contrarios no los entrasen en la villa; y tambien porque, como lo capitaneaban é por su acuerdo se hacia todo, é habian mandado que los dolientes y heridos se estuviesen dentro en la villa, y que todos los demás aguardasen en el campo, y que de aquella manera se sostenian con los contrarios; y Sandoval les abrazó á todos, y mandó á los conquistadores, que bien los conocia, y aun eran sus amigos, en especial Fulano Navarrete y Carrascosa, y un Fulano de Alamilla y otros cinco, que todos eran de los de Cortés, que repartiesen entre ellos de los de á caballo y ballesteros y escopeteros que el Sandoval traia, é que por dos partes fuesen ó enviasen maíz é bastimento, é hiciesen guerra é prendiesen todas las más gentes que pudiesen, en especial caciques; y esto mandó el Sandoval porque él no podia ir, que estaba mal herido en un muslo, y en la cara tenia una pedrada, y asimismo entre los de su compañía traia otros muchos soldados heridos, y porque se curasen estuvo en la villa tres dias que no salió á dar guerra; porque, como habia enviado los capitanes ya nombrados, y conoció dellos que lo harian bien, y vió que de presto enviaron maíz y bastimento, con esto estuvo los tres dias; y tambien le
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CAPÍTULO CLXII.
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