conquistadores de Nueva-España, sino conquistados de Hernando Cortés; y otros decian que no bastaba tomar buena parte del oro como general, sino tomar parte de quinto como Rey, sin otros aprovechamientos que tenia; y otros decian:
—«¡Oh, qué triste está el alma mia hasta que la parte vea!»
Otros decian que Diego Velazquez gastó su hacienda é descubrió toda la costa hasta Pánuco, y la vino Cortés á gozar; y decian otras cosas como estas y aun decian palabras que no son para decir en esta relacion.
Y como Cortés salia cada mañana y lo leia, y como estaban unas chanzonetas en prosa y otras en metro, y por muy gentil estilo y consonancia cada mote y copla á lo que iba inclinada y á la fin que tiraba su dicho, y no como yo aquí lo digo; y como Cortés era algo poeta, y se preciaba de dar respuestas inclinadas á loas de sus heróicos hechos, y deshaciendo los del Diego Velazquez y Grijalva y Narvaez, respondia tambien por buenos consonantes y muy á propósito en todo lo que escribia; y de cada dia iban más desvergonzados los metros, hasta que Cortés escribió: