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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CLXV.

—«Señor, déjame descansar, que harto estoy de servir;» que les hacia ir adonde mandaba por fuerza.

É llevó consigo á un Briones, natural de Salamanca, é habia sido capitan de bergantines y soldado en Italia, y este Briones era muy bullicioso y enemigo de Cortés; y llevó otros muchos soldados que no estaban bien con Cortés porque no les dió buenos repartimientos de indios ni las partes del oro, y le querian muy mal; y en las instrucciones que Cortés le dió fué, que dende el puerto de la Villa-Rica fuese su derrota á la Habana, y que allí en la Habana hallaria á un Alonso de Contreras, soldado viejo de Cortés, natural de Orgaz, que llevó seis mil pesos de oro para que comprase caballos y cazabe é puercos y tocinos, y otras cosas pertenecientes para el armada; el cual soldado envió Cortés adelante de Cristóbal de Olí por causa de que si verian ir el armada los vecinos de la Habana encarecian los caballos y todos los demás bastimentos; y mandó al Cristóbal de Olí que en llegando á la Habana tomase los caballos que estuviesen comprados, y de allí fuese su derrota para Higueras, que era buena navegacion y muy cerca, y le mandó que buenamente, sin haber muertes de indios, cuando hubiese desembarcado procurase poblar una villa en algun buen puerto, é que á los naturales de aquellas provincias los trajese de paz, y buscase oro y plata, y que procurase de saber é inquirir si habia estrecho, ó qué puertos habia por la banda del Sur, si allá pasase; y le dió dos clérigos, que el uno dellos sabia la lengua mejicana, y le encargó que con diligencia les predicasen las cosas de nuestra santa fe, y que no consintiesen sodomías ni sacrificios, sino que buena y mansamente se los desabrigasen; y le mandó que todas las casas de madera adonde tenian indios é indias á engordar, encarcelados, para comer, que se las quebrasen, y soltasen los tristes encarcelados; y le mandó que en todas partes pusiesen cruces, y le dió muchas imágenes de Nuestra Señora para que pusiese en los pueblos, y le dijo estas palabras:

—«Mira, hijo Cristóbal de Olí, desa manera lo procurad hacer.»

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