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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CLVII.

Á Gonzalo de Sandoval mandó que fuese á poblar á Tutepeque, é que castigase unas guarniciones mejicanas que mataron cuando salimos de Méjico sesenta personas, y entre ellas seis mujeres de Castilla que allí habian quedado de los de Narvaez; é que poblase á Medellin, é que pasase á Guacacualco é que poblase aquel puerto, y tambien mandó que fuese á conquistar la provincia de Pánuco; y á Rodrigo Rangel que se estuviese en la Villa-Rica, y en su compañía Pedro de Ircio; y á Juan Velazquez Chico mandó que fuese á Colima, y á un Villa-Fuerte á Zacatula, y Cristóbal de Olí que fuese á Mechoacan; ya en este tiempo se habia casado Cristóbal de Olí con una señora portuguesa, que se decia doña Filipa de Araujo; y envió á Francisco de Orozco á poblar á Guaxaca, porque en aquellos dias que habiamos ganado á Méjico, como lo supieron en todas estas provincias que he nombrado que Méjico estaba destruida, no lo podian creer los caciques y señores dellas, como estaban léjos, y enviaban principales á dar á Cortés el parabien de las vitorias, y á darse y ofrecerse por vasallos de su majestad, y á ver cosa tan temida como dellos fué Méjico si era verdad que estaba por el suelo; y todos traian grandes presentes de oro, que daban á Cortés, y aun traian consigo á sus hijos pequeños, y les mostraban á Méjico, y como solemos decir:

—«Aquí fué Troya;» y se lo declaraban.

Dejemos desto, y digamos una plática que es bien que se declare; porque me dicen muchos curiosos letores que ¿qué es la causa que los verdaderos conquistadores que ganamos la Nueva-España y la grande y fuerte ciudad de Méjico, por qué no nos quedamos en ella á poblar y nos veniamos á otras provincias? Tienen razon de lo preguntar; quiero decir la causa por qué, y es esto que diré.

En los libros de la renta de Montezuma mirábamos de qué partes le traian el oro, y dónde habia minas y cacao y ropa de mantas; y de aquellas partes

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