cuando el Cristóbal de Olí vió que ya tenia apaciguada aquella provincia y le habian venido de paz, fué desde Zacatula á Colima, y hallóla de guerra, y tuvo con los naturales della ciertos reencuentros y le hirieron muchos soldados, y al fin los desbarató y quedaron de paz.
El Juan Álvarez Chico, que habia ido por capitan no sé qué se hizo dél; paréceme que murió en aquella guerra.
Pues como el Cristóbal de Olí hubo pacificado á Colima y le pareció que estaba de paz, como era casado con una portuguesa hermosa, que ya he dicho que se decia doña Felipa de Araujo, dió la vuelta para Méjico, y no se hubo bien vuelto, cuando se tornó á levantar lo de Colima y Zacatula; y en aquel instante habia llegado á Méjico Gonzalo de Sandoval con la señora doña Catalina Xuarez Marcayda y con el Juan Xuarez y todas sus compañías, como ya otra vez dicho tengo en el capítulo que dello habla; acordó Cortés de enviarle por capitan para apaciguar aquellas provincias y con muy pocos de á caballo que entónces le dió y obra de quince ballesteros y escopeteros, conquistadores viejos, fué á Colima y castigó á dos caciques, y tal maña se dió, que toda la tierra dejó muy de paz y nunca más se levantó, y se volvió por Zacatula é hizo lo mismo, y de presto se volvió á Méjico.