bandera militaban, y el Sila, como era de los patricios de Roma, tenia mucho favor; y como Mario era de una villa cerca de Roma, que se decia Arpino, y advenedizo, puesto que habia sido siete veces cónsul, no tuvo el favor que el Sila, y sobre ello hubo las guerras civiles entre Mario y el Sila, y nunca se determinó á quién se habia de dar la honra de la prision de Yugurta.
Volvamos á nuestro propósito, y es, que Cortés dijo que haria relacion dello á su majestad, y á quien fuese servido de hacer merced se le daria por armas, que de Castilla traerian sobre ello la determinacion; y desde á dos años vino mandado por su majestad que Cortés tuviese por armas en sus reposteros ciertos Reyes, que fueron Montezuma, gran señor de Méjico; Cacamatzin, señor de Tezcuco, y los señores de Iztapalapa y de Cuyoacoan y Tacuba, y otro gran señor que decian que era pariente muy cercano del gran Montezuma, á quien decian que de derecho le venia el reino y señorio de Méjico, que era señor de Matalacingo y de otras provincias; y á este Guatemuz, sobre que fué este pleito.
Dejemos desto,