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nydus/Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España, Tomo IIPublic
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CAPÍTULO CXXXIX.

porque decian que era suyo, y aquella vega de los maizales tenian por costumbre aquellos cuatro pueblos de los sembrar y beneficiar para los papas de los ídolos mejicanos; y sobre esto destos maizales se habian muerto los unos á los otros muchos indios; y como aquello entendió Cortés, despues de les decir que no hubiesen miedo y que se estuviesen en sus casas, les mandó que cuando hubiesen de ir á coger el maíz, así para su mantenimiento como para abastecer nuestro real, que enviaria para ello un capitan con muchos de á caballo y soldados para en guarda de los que fuesen á traer el maíz; y con aquello que Cortés les dijo quedaron muy contentos, y nos volvimos á Tezcuco.

Y dende en adelante, cuando habia necesidad en nuestro real de maíz, apercebiamos á los tamemes de todos aquellos pueblos, é con nuestros amigos los de Tlascala y con diez de á caballo y cien soldados, con algunos ballesteros y escopeteros, íbamos por el maíz; y esto digo porque yo fuí dos veces por ello, y la una tuvimos una buena escaramuza con grandes escuadrones de mejicanos que habian venido en más de mil canoas aguardándonos en los maizales, y como llevábamos amigos, puesto que los mejicanos pelearon muy como varones, los hicimos embarcar en sus canoas, y allí mataron uno de nuestros soldados é hirieron doce; y asimismo hirieron muchos tlascaltecas, y ellos no se fueron alabando, que allí quedaron tendidos quince ó veinte, y otros cinco que llevamos presos.

Dejemos de hablar desto, y digamos cómo otro dia tuvimos nueva como querian venir de paz los de Chalco y Talmalanco y sus sujetos, y por causa de las guarniciones mejicanas que estaban en sus pueblos, no les daban lugar á ello, y les hacian mucho daño en su tierra, y les tomaban las mujeres, y más si eran hermosas, y delante de sus padres ó madres ó maridos tenian acceso con ellas; y asimismo, como estaba en Tlascala cortada la madera y puesta á punto para hacer los bergantines, y se pasaba el tiempo sin la traer á Tezcuco, sentiamos mucha pena dello todos los más soldados; y demás desto, vienen del pueblo de Venenzuela, que se

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