Y con esto concluyó con ellos, y todavía no dejaron de tenelle mala voluntad; y esto pasado, luego otro dia sale Sandoval con los que trujo en su compañía de Méjico y con los siete que habia enviado, y tiene tales modos, que prendió hasta veinte caciques, que todos habian sido en la muerte de más de seiscientos españoles que mataron de los de Garay y de los que quedaron poblados en la villa de los de Cortés, y á todos los más pueblos envió á llamar de paz, y muchos dellos vinieron, y con otros disimulaba aunque no venian; y esto hecho, escribió muy en posta á Cortés dándole cuenta de todo lo acaecido, é qué mandaba que hiciese de los presos; porque Pedro de Vallejo, que dejó á Cortés por su teniente, era muerto de un flechazo, á quién mandaba que quedase en su lugar; y tambien le escribió que lo habian hecho muy como varones los soldados ya por mí nombrados; y como el Cortés vió la carta, se holgó mucho en que aquella provincia estuviese ya de paz; y en la sazon que le dieron la carta á Cortés estábanle acompañando muchos caballeros conquistadores é otros que habian venido de Castilla; é dijo Cortés delante dellos:
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