CÓMO ACORDÓ CORTÉS CON TODOS NUESTROS CAPITANES Y SOLDADOS QUE TORNÁSEMOS Á ENVIAR AL REAL DE NARVAEZ AL FRAILE DE LA MERCED, QUE ERA MUY SAGAZ Y DE BUENOS MEDIOS, Y QUE SE HICIESE MUY SERVIDOR DEL NARVAEZ, É QUE SE MOSTRASE FAVORABLE Á SU PARTE MAS QUE NO Á LA DE CORTÉS, É QUE SECRETAMENTE CONVOCASE AL ARTILLERO QUE SE DECIA RODRIGO MARTIN É Á OTRO ARTILLERO QUE SE DECIA USAGRE, É QUE HABLASE CON ANDRÉS DE DUERO PARA QUE VINIESE Á VERSE CON CORTÉS; É QUE OTRA CARTA QUE ESCRIBIÉSEMOS AL NARVAEZ QUE MIRASE QUE SE LA DIESE EN SUS MANOS, É LO QUE EN TAL CASO CONVENIA, É QUE TUVIESE MUCHA ADVERTENCIA, Y PARA ESTO LLEVÓ MUCHA CANTIDAD DE TEJUELOS É CADENAS DE ORO PARA REPARTIR.
Pues como ya estábamos en el pueblo todos juntos, acordamos que con el padre de la Merced se escribiese otra carta al Narvaez, que decian en ella así, ó otras palabras formales como estas que diré, despues de puesto su acato con gran cortesía: que nos habiamos holgado de su venida, é creiamos que con su generosa persona hariamos gran servicio á Dios Nuestro Señor y á su majestad, é que no nos ha querido responder cosa ninguna, ántes nos llama de traidores, siendo muy leales servidores del Rey; é ha revuelto toda la tierra con las palabras que envió á decir á Montezuma; é que le envió Cortés á pedir por merced que escogiese la provincia en cualquiera parte que él quisiese quedar con la gente que tiene, ó fuese adelante, é que nosotros iriamos á otras tierras é hariamos lo que á buenos servidores de su majestad somos obligados.