depresión, notablemente, tras el "boom" de 1872, para Alemania. Una autoridad nada menos que el propio Bismarck atestigua este doble hecho. Sabemos que Bismarck se mostró atónito y consternado al ver que la regeneración de Francia tras la guerra se producía de forma más rápida y completa que la regeneración de Alemania. Esto pesó tanto en su ánimo que, al presentar su proyecto de ley proteccionista en 1879, declaró que Alemania se estaba "desangrando lentamente" y que, si el proceso actual continuaba, se vería arruinada. En su discurso ante el Reichstag el 2 de mayo de 1879, dijo:
Vemos que Francia logra soportar la actual difícil situación comercial del mundo civilizado mejor que nosotros; que su presupuesto ha aumentado desde 1871 en mil millones y medio, y que gracias no solo a los empréstitos; vemos que tiene más recursos que Alemania, y que, en suma, por allá se quejan menos de los malos tiempos.
Y en un discurso dos años después (29 de noviembre de 1881) volvió sobre la misma idea:
Fue hacia 1877 cuando me llamó la atención por primera vez el malestar general y creciente en Alemania en comparación con Francia. Vi altos hornos apagados, el nivel de bienestar reducido, la situación general de los obreros empeorando y los negocios en su conjunto terriblemente mal.
En el libro del que están tomados estos extractos20, el autor escribe a modo de introducción a los discursos de Bismarck: