Codal
nydus/The Great IllusionPublic
Página 252 de 654
Table of Contents

Capítulo I El caso psicológico de la guerra

Es tan verdad ahora como cuando Washington escribió estas palabras, y lo será siempre, que es vano esperar que las naciones actúen de manera coherente por cualquier otro motivo que no sea el del interés. Esto, bajo el nombre de Realismo, es el motivo francamente confeso de la política de Estado alemana. De ello se deduce directamente que el estudio de los intereses —el interés internacional— es la única base de una política sensata y previsora para los estadistas... El viejo instinto depredador de que debe apoderarse de algo quien tiene el poder sobrevive... y la fuerza moral no es suficiente para decidir las cuestiones a menos que esté respaldada por la física. Los gobiernos son corporaciones, y las corporaciones no tienen alma... deben anteponer los intereses rivales de sus propios protegidos... su propio pueblo. El predominio comercial e industrial fuerza a una nación a buscar mercados y, cuando es posible, a controlarlos para su propia ventaja mediante una fuerza preponderante, cuya expresión última es la posesión... un eslabón inevitable en una cadena de secuencias lógicas: industria, mercados, control, bases navales.13

El almirante Mahan, es verdad, se anticipa a esta crítica aduciendo el carácter complejo de la naturaleza humana (lo que nadie niega). Dice: > «El bronce es cobre y el bronce es estaño». Pero pasa por alto por completo el hecho de que si a uno se le niega el cobre o se le niega el estaño, ya no hay bronce. El presente autor nunca ha sostenido el criterio de que toda acción internacional pueda explicarse en los términos de un solo motivo mezquino, pero sí sostiene el criterio de que, si se puede modificar profundamente el comportamiento

252