los alemanes —los aliados naturales de Inglaterra, los llamaba—, mientras que era para Francia para quien reservaba sus ataques.70
No puede ser, por lo tanto, que exista ninguna hostilidad racial inherente en el carácter nacional inglés, porque los alemanes no han cambiado su naturaleza en diez años, ni los franceses la suya. Si hoy los franceses son cuasialiados de Inglaterra y los alemanes sus enemigos, es simplemente porque sus respectivos intereses —o intereses aparentes— se han modificado en los últimos diez años, y sus preferencias políticas se han modificado con ellos. En otras palabras, las hostilidades nacionales siguen las exigencias de intereses políticos reales o imaginarios. Ciertamente no es necesario