C.P. Lucas, "ya tengan razón o no la tengan, más quizá cuando no la tienen que cuando la tienen, no se les puede someter por la fuerza", a ambos Estados se les deja resolver la dificultad como mejor puedan, sin recurrir a la fuerza.
En última instancia, el Imperio británico descansa sobre la expectativa de que sus colonias se comportarán como comunidades civilizadas y, a la larga, la expectativa es, por supuesto, bien fundada, porque, si no se comportan de ese modo, el castigo llegará con más seguridad mediante el funcionamiento ordinario de las fuerzas sociales y económicas de lo que podría hacerlo por cualquier fuerza de las armas.
El caso del Imperio británico no es aislado. El hecho es que la mayoría de los Estados del mundo mantienen sus relaciones unos con otros sin ninguna posibilidad de recurrir a la fuerza; la mitad de los Estados del mundo no tienen medios para hacer valer mediante las armas los agravios que puedan sufrir a manos de