uno de los elementos de orden en el mundo, establecido por Dios. En ella se desarrollan las virtudes más nobles de los hombres. Sin la guerra, el mundo degeneraría y desaparecería en un lodazal de
Por el mismo tiempo en que Moltke expresaba este sentimiento, una opinión exactamente igual era expresada por nada menos que Ernest Renan. En su obra «La Réforme Intellectuelle et Morale» (París: Lévy, 1871, p. 111) escribe:
Si la necedad, la negligencia, la ociosidad y la cortedad de miras de los Estados no entrañaran sus choques ocasionales, resulta difícil imaginar el grado de degeneración al que descendería el género humano. > La guerra es una de las condiciones del progreso, el aguijón que impide que un país se duerma y obliga a la propia mediocridad satisfecha a despertar de su apatía. El hombre solo se sostiene mediante el esfuerzo y la lucha. El día en que la humanidad alcance un gran Imperio romano pacífico, sin enemigos externos, ese día su moralidad y su inteligencia se verán expuestas al mayor de los peligros.
En nuestros propios días se ha expresado una filosofía no muy disímil en las declaraciones públicas del ex-presidente Roosevelt. Elijo algunas frases de sus discursos y escritos, al azar: