¿Cuáles son las naciones militares? Solemos pensar en ellas en Europa como Alemania y Francia, o tal vez también en Rusia, Austria e Italia. Ciertamente (víd. todos los expertos militares y economistas ingleses y estadounidenses), Inglaterra es la nación menos militarizada de Europa, y Estados Unidos quizás del mundo. Es, sobre todo, Alemania la que nos atrae como el arquetipo de nación militar, una en la que la dura escuela de la guerra propicia la preservación de «las cualidades varoniles y aventureras».
Los hechos requieren un examen un poco más detenido. ¿Qué es una carrera de facilidad no guerrera, según la frase del señor Roosevelt? En el capítulo anterior vimos que durante los últimos cuarenta años ocho mil de entre sesenta millones de alemanes han participado en guerras durante poco más de un año, y eso contra hotentotes o hereros: una proporción de días de guerra por alemán frente a días de paz por alemán que es de uno a varios cientos de miles. De modo que, si hemos de tomar a Alemania como el modelo de nación militar, y si hemos de aceptar el dictamen del señor Roosevelt de que solo mediante la guerra podemos adquirir «esas cualidades viriles necesarias para vencer en la dura lucha de la vida real», aun así estaremos condenados a perderlas, pues bajo condiciones como las de Alemania, ¿cuántos de nosotros pueden ver jamás la guerra, o pueden pretender caer bajo su influencia? Como ya se ha señalado, los hombres que realmente marcan la pauta en la nación alemana, en la vida y la conducta alemanas —es decir, la mayoría de los adultos alemanes— nunca han visto una batalla y nunca verán ninguna. Francia lo ha hecho mucho mejor. No solo ha visto infinitamente más combates reales, sino que su población está mucho más militarizada que la de Alemania, un 50 por ciento más, de hecho, puesto que, para